Zamora

En cerca de media hora llegaremos desde Arribes del Duero a pleno centro del casco histórico de Zamora, en plena Ruta de la Plata. Una veintena de templos románicos hacen de Zamora una visita obligada para los amantes de la historia

Parque Natural de los Arribes del Duero

Zamora

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Si tuvieramos que escoger una sola de las provincias de Castilla y León por su riqueza, su patrimonio, su cultura y su paisaje, sin duda habría que destacar Zamora. Una tierra singular, de tradiciones que hunden sus raices en lo más remoto de la historia y que ha hecho de la defensa de su patrimonio y su medio rural un medio para lograr un desarrollo sostenible de su territorio.

Sería imposible pretender que una provincia de marcado caracter como esta, poseyera un espiritu uniforme. Más bien al contrario, las comarcas zamoranas hacen gala de tener una fuerte personalidad, de ahí que nuestros visitantes, tras descubrir la espectacularidad del Parque Natural de Arribes del Duero, tengan la posibilidad de sorprenderse de los contrastes con El Lago de Sanabria, Las Lagunas de Villafáfila, La Sierra de la Culebra, Los Valles de Benavente o Toro.

Lago de Sanabria

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Tras los Arribes del Duero es uno de los parajes más impresionantes de la provincia. El origen glaciar de la zona en la época cuaternaria formó el mayor lago glaciar de la península ibérica: 368´5 Has y una profundidad de 50 metros.Alcanza una profundida de 51 metros y una longitud que supera los tres kilometros. En este espacio protegido se conserva el mayor conjunto de lagunas de origen glaciar de España. En el altiplano del parque se cuentan hasta 35. Dice la leyenda que, en la noche de San Juan, aún se escucha el tañer de las campanas de uno de los pueblos que duerme bajo las aguas del lago de Sanabria. Una escapada desde La Venta de los Arribes a este Parque Natural y una visita a la Casa del Parque del Lago de Sanabria seguro que resulta una muy atractiva escapada.

Habitaciones del Hotel Rural Venta de los Arribes

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Imágenes de Zamora


Las lagunas de Villafáfila

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Son el descanso de las aves viajeras y junto a los cañones de Arribes del Duero uno de los grandes espectaculos de la naturaleza zamorana. Cielos rojos al amanecer y a la caida del sol dominados por la silueta alada de miles de aves en formación. Las autopistas del cielo se llenan de bandadas de gansos, grullas y otras anátidas que descansan en las lagunas de Villafáfila. Protegidas como reserva natural, las lagunas de Villafafila se extienden a lo largo de 33.000 hectáreas y ofrecen un buen número de tesoros a los aficionados de la ornitología, los cuales pueden compaginar la observación de aves en Arribes con una pequeña escapada a este complejo lagunar en plena Tierra de Campos.

Sierra de la Culebra

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Este espacio natural de 65.891 hectáreas tiene su principal valor en la gran población de lobos que alberga (la más alta de toda España), aunque también es muy importante la población de ciervos y corzos. Para escuchar la berrea de los ciervos es preciso acercarse a la reserva los últimos días de Septiembre y principios de Octubre. Desde La Venta de los Arribes en poco tiempo accederemos a la Sierra de La Culebra, la cual tiene su continuación orográfica y faunística en el portugués Parque Natural de Montesinhos y sus pequeñas elevaciones se sitúan entre los 800 y los 1.200 metros de altura. El pino de repoblación es el dominante en la sierra, aunque las masas forestales autóctonas de roble, melojo y castaño son muy importantes.